Consorcio SEASCAPE

La iniciativa de certificación SEASCAPE surgió del trabajo colaborativo de cuatro nodos de la Red Iberoamericana de Gestión y Certificación de Playas. Desde 2018, se gestó la necesidad de crear un esquema que priorizara los valores naturales sobre los recreativos y turísticos.

Origen y Expansión

El Esquema Internacional de Certificación de Paisajes Costeros (SEASCAPE) nació de una profunda necesidad en el ámbito iberoamericano: la de proteger los paisajes de playa por su valor escénico natural intrínseco, en lugar de por su infraestructura turística o recreativa. Este enfoque pionero requirió un sustento robusto, razón por la cual el consorcio fundador adoptó la rigurosa Metodología de Evaluación de Paisajes Costeros (CSES), desarrollada por la Dra. Aysen Ergin y su equipo, y validada por la academia internacional. Esta elección marcó la diferencia esencial del sello: en lugar de confiar en la simple presentación de documentos, SEASCAPE exige que la calificación de una playa (Clase I o II) provenga de una evaluación científica directa, verificable y ponderada, asegurando que el galardón sea un fiel testimonio de la conservación real.

La evolución de SEASCAPE se aceleró entre 2018 y 2020 con un exhaustivo proceso de validación continental, realizando pruebas piloto y evaluaciones en ocho países de América Latina. Este compromiso en campo permitió adaptar y demostrar la aplicabilidad del esquema a la vasta diversidad de ecosistemas costeros del continente. Tras este éxito regional y con su metodología ya probada en más de 20 países y reconocida en la literatura científica, el esquema amplió su alcance para certificar playas en cualquier parte del mundo, trascendiendo su origen geográfico y convirtiéndose en un estándar global.

Hoy, la certificación SEASCAPE es un estándar de integridad y transparencia, que se distingue de otros sellos precisamente por su rigurosidad. La evaluación es realizada por dos expertos expertos con Formación Doctoral (uno internacional y otro nacional) y dominio del método CSES, quienes evalúan *in situ* los 26 factores que componen el paisaje. Esto garantiza que el sello no se otorgue por cumplimiento documental, sino por el mérito científico y el valor natural de la playa, proporcionando así una herramienta creíble y contundente para promover la conservación efectiva ante gestores, investigadores y turistas de naturaleza.

CIFPLAYAS (Chile/Colombia)

El Centro Internacional de Formación en Gestión Integrada de Playas (CIFPLAYAS) se dedica a formar a técnicos y gestores de playas en una amplia gama de conceptos y técnicas, promoviendo la sostenibilidad y la protección. Ofrecen cursos en línea sobre capacidad de carga, geomorfología y certificaciones, con la participación de decenas de expertos (geógrafos, economistas, ecólogos).

IEMAR (Brasil)

El Instituto Escola Do Mar – IEMAR promueve la educación ambiental y la sostenibilidad en zonas costeras. Liderado por expertos en ciencias ambientales costeras, su misión es promover el respeto a la vida utilizando mecanismos innovadores y sostenibles para fortalecer la sociedad.

Red Proplayas

Es la mayor comunidad de profesionales, ciudadanos y científicos que trabajan con playas en América Latina y Europa del Sur. Desde 2007, promueve la gestión integrada de zonas costeras a través de una red de 90 Nodos Locales. Su impacto se centra en la articulación de esfuerzos entre la sociedad civil, empresas e instituciones académicas.